¿Qué tengo que considerar a la hora de comprar un limpiador a presión?

Potencia del motor: Según la potencia que tengas será la superficie que puedas limpiar en menos tiempo. Lo máximo son hasta 60m2/h.
Presión: A mayor presión más posibilidades tendrás de deshacerte de la suciedad más complicada. Podrás encontrarla entre 110 y 220 bares aproximadamente.
Caudal: Es la cantidad de agua que sale en determinado tiempo. O sea, está relacionada directamente con la potencia y la presión de la limpiadora. En el mercado podrás encontrar caudales entre 350 y 600 l/h.
Fuente de energía: Están las que funcionan con gasolina, son más caras y más complicado su mantenimiento. Y las eléctricas, que pueden funcionar desde el enchufe de tu casa y consumen menor gasto.
Accesorios: Los complementos son importantes mientras que sean de buena calidad y útiles. Por ejemplo, disponer de una manguera de 5 metros que te permitirá gran autonomía. Que incluya un sistema de recogida giratoria para la manguera. Que tenga un depósito de agua incorporado o si necesita siempre una toma de agua cerca.
Precio: No es aconsejable tomar por referencia el precio para este tipo de compras. Hay modelos de hidrolimpiadoras muy baratos, entorno a los 100€, pero serán menos potentes, con una calidad dudosa y menos funcionales.
Si buscas una máquina con una amplia vida útil, que te dé buenos resultados tendrás que situarte en una inversión entre los 150 y 400€.
Por encima de este precio los modelos reúnen la máxima potencia y calidad en tecnología. Sin embargo, no tienes porque llegar tan lejos.
Qué tipo de uso le darás: No puedes confundir el rendimiento de una máquina doméstica con una profesional. Si necesitas limpiar una piscina cada semana, o 4 coches, necesitarás una máquina profesional.
Con una máquina doméstica no puedes estar 2 horas limpiando, ya que la estropearías.